LA TAZA DE CAFÉ
Él pidió una taza de café, de pronto observó que nadaba en ella, una pequeña oruga
que tenía la cara de su exmujer, con su lapicera la movió contra la pared de la taza y allí la aplastó.
No quería volver a ver a la mujer que un día lo llevó a pisar la cárcel.
Registrado prohibida su copia
Edith Elvira Colqui Rojas ©
Comentarios
Publicar un comentario